LA IGUALDAD ENTRE CLASES

                                     

-¡Buenos días, señora marquesa!

 -Buenos días a todos, ¿hay nuevas noticias?

-Si, está funcionando la reflexión de la "masificación en las universidades", algo había que hacer, digo yo, si los hijos de los trabajadores van a la universidad, pública por supuesto, y salen licenciados y con buenos trabajos, muchos de ellos en el extranjero, ¿quién va hacer los trabajos que venían haciendo hasta ahora?

-Gracias a que nuestros hijos tengan seguro, por lo menos, el aprobado en nuestras Universidades privadas.

 -Cierto querida condesa, no veo a mi hijo de albañil, fontanero, ¡qué horror!, recuerdo cuando mi hija era pequeña, quería ser peluquera, que disgusto, madre mía, no quiso estudiar, se casó con el hijo de Don Manuel, si, el dueño de la cadena de grandes hoteles, el mismo, y ahora es la coordinadora de todas las recepciones de los hoteles, y sin estudios, ya ves.

-¿Y tú hijo?

-Bien, es el jefe de los cirujanos cardiovasculares en el hospital privado de Santa Tolva.

-¡Que, responsabilidad!, ¿el también opera?

-No, el sólo gestiona el equipo, y no te lo quería decir, pero el mejor cirujano es hijo de un camionero, son muy amigos. Ya, se comenta que hacen falta miles de profesionales, y no hay, normal, todos van a la universidad.

-Esto antes no pasaba señora marquesa,

-Cierto, no me creo lo que está pasando, parecía que lo teníamos todo controlado, es una buena idea volver a la formación profesional, les tenemos que pagar bien, que puedan vivir mejor. Antes presumían de sus oficios, ahora presumen, cosa normal, de sus carreras, algo no hicimos bien, sólo pensábamos en recaudar, teníamos lo mejor de todo y lo estamos perdiendo poco a poco, nos están desplazando, quieren ser igual que nosotros, no lo podemos consentir.

- lo primero... Tenemos que cambiar de gobierno, haciendo lo que haga falta, mentirás, sobornos, esto tiene que cambiar, demasiados proletarios en las universidades. Me voy, tengo que ir a ver el que fue ministro en el honor. 

  V. D. C. S. 

Diciembre de 2.025.

 

 

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